Nuestra carta

Martes 21 de septiembre de 2010

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¿ Quiénes somos?

JIM, es al principio el encuentro de seis personas. Amigos. Compañeros. En mayoría, no somos periodistas profesionales. Algunos son profesores, otros trabajan en el sector sindical, en empresas comerciales o están sin empleo. Para muchos, la aventura periodística es una primera experiencia. Esta aventura nació de una constatación y de una inquietud en cuanto a los medios de comunicación: conformismo del discurso, la pobreza de la reflexión y del análisis, la complacencia hacia el poder y el sistema económico. Esta constatación nos condujo a imaginar y a involucrarnos en un proyecto de sitio de información.

¿ Cuál es nuestro proyecto?

JIM es un sitio de información independiente, riguroso voluntario y a vocación popular.

[*Independiente:*]

Frente al conformismo de los medios de comunicación, nuestra ambición es proponer un diferente enfoque de la actualidad: crítico, que niega la imposición de las ideologías dominantes, que aborda aspectos y relata acontecimientos ignorados o truncados en los grandes medios de comunicación. A fin de garantizar esta independencia intelectual, no somos financiados por la publicidad ni por ningun grupo (privado o público) susceptible de ejercer una presión en cuanto al contenido de los artículos y de los reportajes. Funcionamos sobre fondos propios. Los autores que toman parte en el proyecto no son remunerados.

[*Riguroso:*]

En cuanto a la forma, el rigor implica citar, verificar, multiplicar y confrontar nuestras fuentes, relatar escrupulosamente los testimonios y respetar la vida privada. También defendemos un enfoque de la actualidad fundado sobre el rigor científico - o materialismo científico - es decir la combinación de dos actitudes: interesarse por los hechos materiales y adoptar un método estrictamente científico. Este posicionamiento provoca el rechazo de todo argumento que depende de lo imaginario o de la interpretación espiritual de la historia y de la evolución del mundo. Nuestra definición del rigor también se inscribe en un espíritu de " autodefensa intelectual " [1] frente a las manipulaciones diversas que podemos encontrar en los discursos políticos, económicos, de los medios de comunicación u otros, sean de orden lexical (connotaciones, imprecisiones, eufemismos,…), retórica (argumentos de autoridad, generalizaciones, dilemas falsos, confusión entra correlación y causalidad,…), o cifrado (estadísticas, gráficos,…).

[*Voluntario:*]

Primero con esta aclaración. El periodismo objetivo es un mito. Contrariamente a una opinión ampliamente admitida y propagada, ningún medio de comunicación lo es. Al lado de influencias diversas y presiones que pueden sufrir en el marco de su trabajo, los periodistas y su jerarquía también son unos actores y actrices de la sociedad. Como tal (él(ello,ella)), voluntariamente reproducen o no un cierto número de valores y de discurso. Qué sus valores estén conforme con la ideología dominante absolutamente no las hace " objetivo (ve) ". La elección de un sujeto, de un título(acción), de un ángulo, fuentes, de un léxico, ilustraciones y por supuesto comentarios impone una reja(tabla) de lectura, directamente influye sobre lo imaginario y las posturas.

El objeto de este sitio Web no es pretender a una objetividad imposible. Pero, y hacemos hincapié en este punto, no es para disfrazar la información. Al contrario, el rigor y la honradez intelectual están en el centro de nuestras preocupaciones (véase punto anterior). Asumimos una mirada contratada y crítica de la información.

Este compromiso no se define en un marco ideológico uniforme. Visiones políticas diferentes se rayan y se rayarán en JIM. No hay que de borrar las especificidades de cada uno, sino trabajar juntos sobre la base de principios que hacen convergencia y que constituyen el fundamento de nuestra línea editorial: igualdad, libertad, solidaridad, apertura, ecología.

Por igualdad, oímos la denegación de toda forma de soberanía, explotación o discriminación, que sea de carácter económico, social (incluido racista, sexista), nacionalista o imperialista.

El principio de igualdad rima con el de libertad, que se declina en libertad de opinión, expresión, asociación, circulación, orientación enamorada… Pero no solamente.

La libertad, es también el derecho a la emancipación y la posibilidad colocar elecciones de vida. El concepto de libertad está vinculado, en particular, a la denegación del dogmatismo y el autoritarismo, que sean religiosos, políticos o económicos.

La solidaridad con las y los que luchan por la igualdad y la libertad se inscriben lógicamente en la lista de nuestras preocupaciones.
Apertura: se trata para nosotros de ser muy vigilantes con relación a las trampas del ethnocentrisme (el hecho para un pueblo de considerar su manera de vivir, sus valores como mejor o superior a los de los otros) que se traduce “en casa”, en Europa, por una lectura occidentaliste de la actualidad.

La preocupación ecológica es muy “tendencia” desde hace unos años. Se podría alegrarse. Pero el análisis de los discursos económicos y políticos pone de manifiesto que se trata a menudo de tranquilizar, para no perderlo, un consumidor o un elector impaciente, no de cuestionar el sistema productiviste que genera en gran parte la degradación del medio ambiente.

La defensa de estos principios implica para nosotros una crítica global del modelo capitalista, intrínsecamente desigual y violento, creador de pobreza y exclusión, maltratando el ecosistema, y con todo presentado e impuesto como el único sistema “realista”. La propaganda pro capitalista, omnipresente, se dedica a lanzar el descrédito sobre las críticas - “de otro tiempo”, “irrealistas” o incluso “peligrosos” - que se le oponen, y mantiene de este modo en la población un sentimiento de impotencia y dimisión. Los que se oponen a pesar de todo se exponen a menudo a una violenta represión.

[*A vocación popular:*]

En la perspectiva de una difusión más amplia posible, es esencial para nosotros de proponer una información accesible al mayor número. Los datos científicos deben poder popularizarse de modo que cada uno/a puede incluirlos y, a su vez, usarlo como herramienta de análisis, de crítica y de lucha.

Objetivo y modificación de la carta

Los principios enumerados en la presente carta funden la línea editorial de JIM. Constituyen la referencia obligada para el Comité de Redacción que selecciona los artículos puestos en línea. Estos principios son firmes, no se pueden poner en tela de juicio. No obstante, pueden estar completados o precisados con el paso del tiempo. Toda modificación de la carta requiere la unanimidad de los miembros del Comité de Redacción.

Notas

[1Referencia a Noam Chomsky y al libro "Petit cours d’autodéfense intellectuelle", Normand Baillargeon (Lux Éditeur, 2005, 2006).

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